El Señor de la Caña emocionó
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ANTONIO PEREZ GIRÓN
Europa Sur
miercoles, 16 de abril, 2003 |
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• El antiquísimo Cristo de la Humildad y Paciencia salió ayer en su clásico recorrido por el casco histórico de San Roque. Este ano la cofradia incorporo algunas calles por las que habitualmente no sale la procesión, pero siempre dentro
del marco del San Roque antiguo, donde las procesiones adquieren una belleza especial.
Con la puerta cerrada aún de la iglesia Santa Maria la
Coronada el inmenso trono fue avanzando en silencio hasta aproximarse a la salida. De manera justa y con maestria vencio la puerta, cuando la cruz de guía, estandarte y nazarenos se hallaban en perfecta formación en la plaza.
Fue la aparicion del trono en el atrio el momento de mayor emoción, junto a la superacion de la rampa metálica colocada sobre los escalones del recinto. Con la dirección del veterano capataz José Quirós Andrades, el Cristo de la Caña, como popularmente se le conoce en la ciudad, avanzó hacia
la Plaza de la Iglesia muy lentamente, mientras que la agrupación musical del Sandsimo Cristo del Amor, de Estella del Marques, tocaba una marcha procesional.
La imagen que ya viviera otros desfiles en Gibraltar a lo largo del sigio XVII, volvió a estar presente en su cita del Martes Santo sanroqueño. Con humildad y paciencia, el Cristo se introdujó en esos caminos centenarios que forman
el San Roque de siempre, el que ha sabido conservar sus tradiciones, estrechamente unidas a su origen
como ciudad.
El Cristo estrenó la terminación del trono, realizada por el alemán Maximilian Pfalzgraf
Con el sufrimiento de la tortura, el Cristo anunciaba vida, entre el exorno floral nacido de las manos de la camarista lsabel Maria Navarro,tradición antigua en la Semana Mayor sanroqueña y lenguaje estético andaluz de la primavera.
Los estrenos fueron la terminación del trono realizado por el artista alemán Maximilian Pfalzgraf, la restauración y plateado de los faroles, y el llamador y la campana, obra del taller de orfebreria sanroqueño Angel e Hijos.
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